Siempre es necesario cuidar de tu instrumento, y más cuando tras varios meses de viajes y cambios de temperatura notas que tu guitarra te pide tener más cuidado.

Aprovechando un compromiso profesional en Madrid decidí poner a mi guitarra Connor en manos de mi buen amigo y gran luthier Ángel Benido Aguado. El resultado ha sido espectacular, propio de la experiencia de un gran luthier.

Ahora sí puedo decir que estamos preparados para unos cuantos años más sonando de manera increible.

Desde aquí mi agradecimiento a Ángel por su profesionalidad y su amabilidad.