Este disco es la banda sonora de mi historia de amor con la música, con la guitarra. Medio siglo de entrega, pasión y devoción por la fortuna de vivir mi sueño desde que tengo recuerdos. El sueño de ser músico y de vivir de, por y para ello. Cuando era un niño de seis años, mi tío José María llegó a casa una mañana de Reyes con una guitarra que contenía otro regalo en su funda: la partitura del Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo. Mi tío, un andaluz de raza y que perdía la cabeza por la Guitarra Española me dijo: “Niño, a ver si para la cena has “sacao” algo de esto que es mu bonito”. Causalidades de la vida. Quiero creer (y, de hecho, cada día lo creo más) que una intuición guiada desde lo más alto llevó a mi tío a regalarme esa guitarra y esa partitura que, medio siglo después ya no tiene espacio libre en blanco para apuntar los nombres de tantos y tantos teatros del mundo donde la he ido tocando. Gracias tito.”